Universidad de Varsovia

La más grande y una de las mejores universidades de Polonia, fundada en 1816. Actualmente la universidad cuenta con 21 facultades que ofrecen más de 100 programas de estudios. La sede de las autoridades de la universidad, gran parte de las oficinas de la administración y algunas de las facultades se encuentran en los edificios históricos del campus situado en la calle Krakowskie Przedmieście.

Decálogo, ocho
En un aula de la universidad, Zofia (Maria Kościałkowska), una de las dos protagonistas de la película, imparte su conferencia en un ciclo llamado ”El infierno ético”. En el transcurso de su intervención clase conocemos la historia de una niña judía a la que un matrimonio católico negó refugio durante la ocupación nazi. Los estudiantes debaten sobre las posibles razones que llevaron a la pareja polaca a tomar esa decisión controvertida.

Esta escena constituye una pieza central de toda la serie, indicando que todos los episodios invitan a los espectadores a debatir sobre los problemas éticos tratados en sus diez capítulos. Durante la conferencia una de las estudiantes cuenta una historia conocida del Decálogo, dos, fijándose en el conflicto ético que representa. El aula universitaria como lugar dónde se hacen preguntas importantes, existenciales, aparece ya en el Decálogo, uno, cuyo protagonista, Krzysztof, es un profesor universitario. La idea de rodar un ciclo de películas que tuvieran como punto de partida los Diez Mandamientos, que un día le contó Krzysztof Piesiewicz, su futuro coguionista,  le pareció a Kieślowski en un principio poco convincente. Luego, cuando los guiones ya estaban escritos, quería que lo dirigieran los estudiantes de dirección de la Facultad de la Radio, Televisión y Cine de la Universidad de Silesia, donde trabajaba como docente. En sus clases les enseñaba el oficio del director y la ética del cineasta. Al final cambió de opinión y decidió dirigir el Decálogo él mismo. Ahora, la Facultad de la Radio, Televisión y Cine de la Universidad de Silesia, lleva el nombre de Krzysztof Kieślowski.

Mikołaj Jazdon

 
VIII mandamiento:
No darás falso testimonio contra tu prójimo.

”Una conversación interrumpida”

Este mandamiento suele reducirse a ”No robarás”. Kieślowski lo sabe y desde el principio complementa su lectura: la verdad como motivación no es suficiente si al final se vuelve contra el prójimo. Para unos católicos convencidos, en 1943, bautizar a un niño judío solo para que tuviera papeles en caso de ser descubierto, significaría mentir. No obstante, durante el debate en el aula una estudiante señala ese tipo de escrúpulos como ajenos al catolicismo, puesto que en realidad obran ”en contra del prójimo”. Comprendemos que fue la profesora misma, que ahora es una estudiosa de la ética mundialmente reconocida y que da clases a los jóvenes en la universidad, quien usó esa justificación en 1943. La niña judía a la que la profesora negó entonces su ayuda ahora entra en el aula: aquella noche de invierno tenía seis años, hoy es una científica y vive en los Estados Unidos.

Se produce una confrontación de las que perturban hasta hoy en día a los polacos y a los judíos. La profesora confiesa abiertamente que cometió ”un testimonio falso contra el prójimo”.

Pero esto no tranquiliza a Kieślowski. Se empeña en buscar motivos de la horrible negligencia de la profesora. Ya sabemos que la obligación de decir la verdad es un motivo ”falso”. El director introduce entonces otra razón: la colaboración de la profesora con el Ejército del Pueblo durante la ocupación de Polonia. La profesora pertenecía a una red clandestina y su piso constituía un importante punto de contacto.

Si hubieran ayudado a la niña, la Gestapo podría haberles descubierto. De este modo, tiene lugar una confrontación de valores, en la que participa el propio Kieślowski. La historia de la niña judía se la contó una amiga, la gran escritora de origen judío, Hanna Krall. Era su historia personal en los tiempos de la ocupación nazi de Polonia. La pequeña  mano que agarra la mano del adulto en los primeros fotogramas del Decálogo, ocho, era su mano. El problema es que en su historia no salía una red de colaboración con el Ejército del Pueblo, sino una red que después de la guerra formó parte de los servicios de seguridad de la Polonia comunista. ¿Podemos hablar entonces de un conflicto de valores? Kieślowski no terminó su conversación con Hanna Krall, aunque buscó a tientas las respuestas. Era el año 1987 todavía…

Michał Klinger

Dekalog, osiem